Únicamente el 25% de la fuerza laboral de STEM corresponde a las mujeres.

Si las capacidades no tienen género, ¿por qué deberían tenerlo las carreras universitarias?

Ya nadie duda de la necesidad de aprovechar todas las capacidades de una sociedad para su desarrollo y construcción. Es inconcebible que se desperdicie talento por un factor como es el género. Si la apremiante necesidad de vocaciones STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics) es ya real, la ausencia de mujeres en estas disciplinas no es sino alarmante.

Hoy en día se siguen observando grandes diferencias asociadas al género en las carreras universitarias. En las carreras científico-tecnológicas, por ejemplo, el 36% de las graduaciones se corresponden a mujeres. En el mundo laboral, esta cifra se ve reducida a un 25% de representación. Además, sólo ostentan el 9% de los perfiles de liderazgo.

No se trata de un problema que pueda resolverse fácilmente a corto plazo. Hay que promover estas vocaciones entre las más jóvenes y ver los resultados conforme avanzan en la elección de sus estudios. El rango de edad idóneo para promover estas disciplinas es de 6 a 12 años, ya que los estigmas sociales aún no (o apenas) tienen influencia en las personas.

Solucionarlo es responsabilidad de toda la sociedad.

Los pilares fundamentales que han de sostener este cambio son dos. Por un lado, visibilizar a las mujeres en sus correspondientes disciplinas para que sirvan de referentes a las más jóvenes. Por otro lado, crear iniciativas que busquen promover las vocaciones científico-tecnológicas mediante talleres, charlas y, sobre todo, normalizando la presencia de la mujer en este tipo de áreas.

Visibilizar a mujeres STEM

El objetivo ha de ser visibilizar la presencia de la mujer en la ciencia y tecnología en el pasado, presente y futuro. ¿Cómo? A continuación, un ejemplo:

  • Comencemos por el pasado. ¿Sabías quién asentó las bases del actual WiFi?

Hedy Lamarr, ingeniera de telecomunicaciones y actriz de cine, fue la inventora de la primera versión del espectro ensanchado por salto de frecuencia que permitió las comunicaciones de larga distancia.

La tecnología de Lamarr ha tenido un gran impacto que puede verse a día de hoy con las redes móviles, dispositivos Bluetooth y WiFi.

En la fecha de su nacimiento, el 9 de noviembre (de 1914), se conmemora el “Día del inventor”.

Hedy Lamarr
  • Ahora, en el presente. ¿Quién dirige IBM?
Ginni Rometty

Ginni Rometty es graduada con honores en Ciencias de la Computación e Ingeniería Eléctrica. Desde 2012, es la presidenta y consejera delegada (CEO) de IBM. Con su nombramiento, se convirtió en la primera mujer al frente de la compañía.

En el número de Fortune del 15 de septiembre de 2015, Rometty ocupó el tercer lugar en su lista de mujeres más poderosas.

  • En un futuro (cercano), una Ingeniera Informática.

Leyre Ibáñez es estudiante de último curso de Ingeniería Informática en la Universidad de Deusto.

Actualmente está realizando sus prácticas curriculares en la consultora Ernst & Young dentro del departamento de Healthcare and Life Sciences.

Cuenta con un nivel alto de inglés y su trayectoria laboral no ha hecho más que comenzar.

Iniciativas

Girlsgonna
  • #Girlsgonna es una iniciativa educativa para que las niñas transformen el mundo a través de la ciencia, la tecnología y la innovación. Surge de la mano de everis y MTech y se basa en la metodología Made-with-CLOQQ , que facilita experiencias de aprendizaje Maker y STEAM a través de las tecnologías creativas. Conoce más aquí.
Inspira STEAM
  • Inspira STEAM es un proyecto para el fomento de la vocación científico-tecnológica entre las niñas, basado en acciones de sensibilización y orientación, que imparten mujeres profesionales del mundo de la investigación, la ciencia y la tecnología. Se trata de la primera vez que se utiliza la técnica del mentoring grupal en un proyecto de fomento de las STEAM entre estudiantes de primaria. Conoce más aquí.

Por lo tanto...

Necesitamos acabar con la brecha de género que existe en las carreras científico-tecnológicas y en sus respectivos puestos de trabajo. Esta necesidad no es un mero capricho, sino una responsabilidad que nos afecta a todos por igual. Si queremos prosperar como sociedad, no deberíamos dejar de lado a más de la mitad de la población.

Lo dicho, ¿de verdad vamos a consentir perder tanto talento?